Ejes y objetivos

Martes 09 de Marzo, 2021

Ejes orientadores

1. Foco en las personas: En el ejercicio de nuestro rol de supervigilancia y fiscalización de las instituciones de educación superior, buscamos centrar nuestra acción en los destinatarios finales del sistema, que son las personas, con especial énfasis en los estudiantes, sus familias y la comunidad en general. Lo anterior, resguardando la debida imparcialidad y objetividad que la Superintendencia debe tener en el cumplimiento de sus propósitos.

2. Confianza: La Superintendencia de Educación Superior busca contribuir a incrementar la confianza entre los distintos actores del sistema; a saber, los estudiantes y sus familias, el resto de la comunidad educativa, las instituciones y los demás órganos públicos relacionados. Para esto, orientamos nuestros esfuerzos en el resguardo de la fe pública depositada en las instituciones y en el aumento de la transparencia en el sistema de educación superior.

3. Calidad: La Superintendencia de Educación Superior, como órgano participante al Sistema de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior, al fiscalizar y supervigilar que cada una de las casas de estudios del país cumplan con la normativa pertinente, busca potenciar la mejora continua de cada una de éstas, procurando que en su interior se generen las capacidades instaladas necesarias para responder a los desafíos actuales y futuros de la educación superior.

Objetivos estratégicos

  1. Velar por el cumplimiento normativo y la sustentabilidad de las instituciones de educación superior, cautelando asimismo porque éstas destinen sus recursos a los fines que les son propios de acuerdo a ley y a sus estatutos.

  2. Atender y gestionar eficiente y oportunamente las denuncias, reclamos y solicitudes de información de los distintos actores del sistema de educación superior.

  3. Incrementar los niveles de transparencia en el sistema de educación superior, entregando información pertinente y oportuna a los diversos actores del mismo.

  4. Promover en los centros de formación técnica, los institutos profesionales y las universidades la instalación y fortalecimiento de capacidades y prácticas que permitan el cumplimiento de la normativa que le es aplicable, con el propósito de contribuir a la calidad educativa, en el marco del Sistema de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior.