En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, la Superintendencia de Educación Superior (SES) reafirma su compromiso con la equidad de género en el sistema de educación superior, destacando el papel fundamental que desempeñan las mujeres en este ámbito y la importancia de garantizar espacios libres de acoso sexual, violencia y discriminación.
La Ley 21.369 establece un marco normativo esencial para prevenir, regular y sancionar el acoso sexual, la violencia y la discriminación de género en las instituciones de educación superior. En este contexto, la SES tiene la responsabilidad de fiscalizar el cumplimiento de esta normativa por parte de universidades, institutos profesionales y centros de formación técnica, asegurando que las instituciones implementen medidas efectivas para erradicar estas conductas en los espacios formativos.
Desde 2022, la Superintendencia ha intensificado su labor de supervisión, verificando la adopción de políticas integrales contra el acoso y la discriminación de género y la implementación de modelos de prevención, investigación y sanción. En esa primera etapa, los resultados mostraron que el 92,2% de las instituciones cumplían parcial o totalmente con las exigencias inmediatas de la ley.
Posteriormente, la SES ha continuado su plan de fiscalización, cuyos resultados se conocerán en junio. Además, dictó una nueva circular que actualiza las directrices de implementación de la Ley 21.369, la cual fue validada por la Corte de Apelaciones en octubre de 2024, ratificando la facultad de la SES para establecer criterios interpretativos y normativos en la materia. Para fortalecer la aplicación de esta circular, se realizaron talleres dirigidos a las instituciones de educación superior, los cuales fueron ampliamente valorados por las comunidades institucionales.
En cuanto a la recepción de denuncias y reclamos vinculados a materias de acoso sexual, violencia y discriminación de género, durante 2024 la plataforma de atención ciudadana de la SES registró un total de 61 presentaciones, detalladas de la siguiente manera:

Por lo anterior, la SES a través del ejercicio de las facultades que la ley 21.091 le otorga, ha realizado diversas acciones para propender a una implementación gradual de la Ley 21.369, que permita que los objetivos de esta última sean alcanzados por parte de las instituciones de educación superior.
Brechas de género en la educación superior
El Informe de Brechas de Género 2024 del Servicio de Información de Educación Superior (SIES) evidencia avances y desafíos en materia de equidad de género. En la matrícula de primer año, las mujeres representan el 52,6% del total, sosteniendo una mayoría que se materializó pasada la primera década de este siglo. Un crecimiento difícil de vislumbrar en 1980 cuando las mujeres sólo representaban el 35% del total del sistema.

Actualmente, la educación superior presenta brechas significativas según áreas del conocimiento: mientras que en Educación, Salud y Ciencias Sociales la participación femenina es mayoritaria, en Tecnología y Ciencias Básicas la brecha favorece a los hombres.
La brecha de género en la Matrícula de 1er año 2024 varía según el tipo de institución. En universidades y en Centros de Formación Técnica (CFT), esta brecha favorece a las mujeres, 11,5 y 10,2 p.p. respectivamente. En cambio, en Institutos Profesionales (IP), la brecha favorece a los hombres, con -4,6 p.p.

En titulación, las mujeres constituyen el 56,2% del total, con diferencias más marcadas en postítulos (18,8 puntos porcentuales de ventaja). Sin embargo, en el ámbito académico, la participación de mujeres sigue siendo inferior a la de los hombres (45,7%), con una brecha negativa de 8,7 p.p., especialmente en los rangos de edad más altos.





